Estubo muy bien, la aglomeración de la gente es brutal y todos de morado, un poco difícil tocar, por que solo faltaba sentarse en el tambor de al lado, pero con paciencia se puede hacer de casi todo.
Al finalizar nos compremos unas cositas, yo un tambor, bastante guapo, fundas, correas, etc. Y después, por la tarde procesión en Betxí. Espero poder volver.





